La inflamación crónica puede afectar al bienestar general y aumentar el riesgo de enfermedades. Afortunadamente, la alimentación juega un papel clave en su control. Incluir alimentos antiinflamatorios en tu dieta diaria ayuda a cuidar tus células, reducir molestias y prevenir problemas de salud a largo plazo.
¿Por qué es importante controlar la inflamación?
La inflamación es una respuesta natural del cuerpo para protegerse frente a agresiones externas. Sin embargo, cuando se vuelve crónica puede provocar dolor articular, problemas digestivos, cansancio persistente e incluso favorecer enfermedades más graves. Adoptar hábitos alimentarios adecuados permite reducir la inflamación de manera natural, promoviendo un organismo más equilibrado y saludable.
Qué alimentos favorecen una dieta antiinflamatoria
Frutas y verduras de colores intensos
Los alimentos ricos en antioxidantes son grandes aliados contra la inflamación. Frutas como arándanos, fresas, uvas o granadas, y verduras como brócoli, espinacas o pimientos, aportan polifenoles y vitamina C, que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Incorporar una buena variedad de colores en tus platos no solo los hace más atractivos, sino también más beneficiosos para la salud.
Pescado azul y omega 3
El salmón, atún, sardinas o caballa son excelentes fuentes de ácidos grasos omega 3, conocidos por su capacidad para reducir la inflamación y proteger la salud cardiovascular. Si no consumes pescado regularmente, los suplementos naturales de omega 3 pueden ser una opción efectiva para obtener estos beneficios.
Aceite de oliva virgen extra
El aceite de oliva virgen extra es uno de los pilares de la dieta mediterránea. Gracias a sus grasas saludables y antioxidantes naturales, actúa como un potente antiinflamatorio. Lo ideal es consumirlo en crudo, aliñando ensaladas o verduras, evitando salsas procesadas que puedan disminuir su efecto saludable.
Frutos secos y semillas
Nueces, almendras, chía o lino aportan grasas saludables, magnesio y fibra, ayudando a reducir la inflamación y a mantener la sensación de saciedad. Tomar un puñado al día es suficiente para aprovechar sus beneficios sin exceder las calorías recomendadas.
Especias con poder antiinflamatorio
El jengibre, la cúrcuma o la canela no solo aportan sabor a tus comidas, sino que también cuentan con propiedades antiinflamatorias naturales. Puedes añadirlas a batidos, infusiones, guisos o platos de verduras y carnes para potenciar tanto el sabor como el efecto saludable de tus recetas.
Evita los alimentos proinflamatorios
Para mantener un equilibrio adecuado, es importante limitar el consumo de ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas trans. Estos productos pueden aumentar la inflamación y contrarrestar los efectos positivos de una dieta equilibrada, por lo que conviene sustituirlos por opciones naturales y frescas siempre que sea posible.
Cuida tu alimentación con ayuda profesional
Adoptar una dieta antiinflamatoria es más fácil con la orientación adecuada. En nuestra farmacia en Oviedo podemos ayudarte a identificar tus necesidades nutricionales, elaborar un plan de alimentación equilibrado y complementar tu dieta con los suplementos adecuados para potenciar tu salud. Con pequeños cambios y hábitos constantes, puedes reducir la inflamación y mejorar tu bienestar general de forma sostenible.


